«Fluir significa dejar que las cosas sean como son, y no luchar contra el río de la vida.» —
Tao Te Ching
El estado de flujo o simplemente «flow», es un concepto fascinante que ha capturado la atención de tantos psicólogos, filósofos, artistas, apasionados por la productividad, creativos de diversas ramas y buscadores de
la felicidad en todo el mundo. Definido por el psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi en su aclamado libro “Flow: The Psychology of Optimal Experience”, el flujo se describe como un estado de inmersión total en una actividad, donde el tiempo parece desvanecerse y la creatividad y la productividad alcanzan su punto máximo. Este artículo explora el arte de entregarse al flujo, las bases científicas que lo respaldan y profundizar en sus fascinantes beneficios, para ofrecerte algunos consejos y ejercicios prácticos para cultivar esta experiencia transformadora en tu vida diaria.
El estado de Flujo: Ciencia, Mente y el Arte para Dejarse Llevar
Hemos escuchado mil veces la expresión: “Solo deja que las cosas fluyan”. Pero esto no debería significar quedarse simplemente en una actitud de pasividad ante las diferentes situaciones de la vida.
Existe toda una teoría que sustenta la idea de que lograr un estado de perfecto flujo no solo reduce la ansiedad, la frustración y la insatisfacción, sino que permite explotar tu creatividad a un nivel extraordinario, dándote una perspectiva de completa felicidad y plenitud al sumergirte conscientemente en cualquier actividad que estés
realizando; ya sea trabajando, pensando en algún nuevo proyecto creativo, jugando al tenis o incluso en una actividad tan simple como disfrutar una tarde con tu familia.
El estado de flujo, tal como lo describe Csikszentmihalyi, no es solo un estado subjetivo de experiencia óptima, sino que está determinado por procesos neurológicos complejos que suceden en nuestros cerebros y por lo tanto, también en nuestra mente. Comprender estos aspectos puede ayudarte a acceder más fácilmente a este estado transformador, que puede mejorar tu vida personal y tu rendimiento laboral.

¿Qué es el estado de Flow?
Podríamos decir que es un estado mental en el que una persona alcanza cuando está realizando una actividad conscientemente, y se encuentra totalmente concentrada en ella, a la vez que está disfrutando de su realización. Según Mihaly (le llamaremos cariñosamente por su nombre, porque parece bastante complicado recordar su apellido), cuando se consigue este estado, el individuo está tan sumergido en una tarea, que parece perder la noción del tiempo e ignorar las distracciones del entorno.
Por ejemplo, recuerdas alguna vez que estabas jugando al futbol con tus amigos en el parque, y ese juego estaba tan entretenido y divertido que perdiste hasta la noción de los minutos. O si has estado en una charla o ponencia sobre un tema de tu interés, y el orador lo ha explicado de una forma tan magistral y simpática, narrando historias y detallando ejemplos de forma tan elocuente, que te sumergiste tanto con tu mente como si estuvieras viendo una pelicula. Al terminar, ni te diste cuenta que pasaste más de 60 minutos sentado en un frio auditorio. Lo mismo sucede cuando haces alguna tarea que realmente te gusta, ya sea que estes regando el jardín, pintando un cuadro, leyendo una novela de tu escritor favorito o incluso cocinando una cena especial para navidad. Me refiero a esa sensación de fluidez que sientes cuando realizas algo que te apasiona de verdad. En esos momentos, desaparecen las preocupaciones, las penas e incluso hasta el hambre o cualquier otro malestar o dolencia física.
Al contrario, creo que todos hemos estado alguna vez en una clase bastante monótona, fría y plana, que casi mueres del aburrimiento y tu mente suele divagar tanto que cualquier mínima detracción parece ser el escape perfecto hacia cualquier otro lugar.
En fin, si logramos aplicar los principios del estado de flujo a nuestro trabajo, podríamos potenciar nuestra creatividad y nuestra productividad, a la vez de generar esa sensación de dicha y plenitud. Por lo tanto, este estado es ideal si buscamos lograr un balance armonioso entre la eficacia de nuestras actividades laborales y nuestro bienestar personal.
Concretamente el estado de flow, o dejarse fluir, es un concepto muy reconocido por los estudiosos de la psicología positiva, y fue introducido por Mihály en 1975. Se trata del estado mental y emocional en el que se experimenta una sensación de descubrimiento y productividad, y se puede alcanzar cuando las habilidades de la persona están en equilibrio con los desafíos de la tarea.

5 beneficios del Estado de Flujo en la Vida Personal y Laboral
Entrar en un estado de flujo tiene múltiples beneficios que impactan distintas esferas de nuestra vida. Veamos algunos de ellos:
1- Aumento de la Creatividad: Cuando estamos en flujo, nuestras mentes se abren a nuevas ideas y soluciones innovadoras. El flow puede aumentar la creatividad porque la persona es menos consciente de sí misma. Al facilitar las conexiones neuronales se activan diferentes áreas de cerebro, ayudando a conectar las zonas propicias para generar ideas creativas.
2- Reducción del Estrés: La inmersión en una actividad reduce la ansiedad y fomenta una sensación de calma. Está comprobado que el flow disminuye el estrés porque la persona se encuentra completamente enfocada en una sola actividad de su interés. Lo hace sin pesar en el pasado o en el futuro. Curiosamente, hace al menos 20 años escuché en una entrevista sobre “el arte de respirar” que el estrés es simplemente la fluctuación de la mente entre el pasado y el futuro.
3- Satisfacción y Bienestar: Las experiencias de flujo generan un profundo sentido de satisfacción y bienestar, lo que contribuye a una vida más plena, sana y feliz. La persona que fluye se siente más satisfecha con sus circunstancias y en cualquier escenario, porque los diferentes químicos y neurotransmisores que se producen en su cerebro durante ese estado promueven las sensaciones de felicidad, conexión, motivación, satisfacción y placer. La persona que sabe fluir con la vida, sabe que lo que está realizando en ese momento le produce su propia recompensa.
4- Mayor productividad: El flow puede aumentar la productividad y la felicidad en el trabajo. Ya que, en un estado de flujo, puedes optimizar mejor el tiempo, el enfoque y concentración en lo que haces. Como lo hemos remarcado en otros artículos de este blog, la productividad no es hacer una mayor cantidad de cosas de nuestra lista de tareas pendientes; sino hacer las cosas bien, priorizando con consciencia las tareas que realmente suman a nuestras metas y objetivos, y realizar estas con la mayor eficiencia posible de nuestros recursos internos. Para ser verdaderamente productivos se requiere un punto de equilibrio entre la gestión de nuestro tiempo, la gestión de nuestra atención y la gestión de nuestra energía.
5- Mayor compromiso: Al estar haciendo lo que te gusta o lo que sabes que te aporta a tu vida, tu fuerza de voluntad puede enfocarse con más precisión. En un estado de Flow, la persona se siente más comprometida con su trabajo, con sus relaciones, con sus ideales y con su propio tiempo.
«El momento de mayor felicidad es aquel en el que te entregas por completo a lo que
haces.» — Mihaly Csikszentmihalyi
Analogías del Flujo
El acto de fluir puede ser entendido a través de analogías relacionadas con el movimiento de la energía ya sea en el universo o en nuestro propio cuerpo. Algunas analogías más recurrentes pueden ser:
El Flujo del Agua: Así como el agua fluye de manera natural a través de un río, adaptándose a los obstáculos y encontrando su camino y dirigiéndose al mar. Nosotros también debemos aprender a adaptarnos y fluir con nuestras
experiencias.
La Energía Universal: La energía en el universo se mueve y cambia constantemente. Así mismo, al igual que en una meditación, donde nos volvemos más conscientes de la energía que fluye a través de nuestros cuerpos; el lograr un
estado de fluidez en nuestras actividades, permite que nuestra energía se canalice de manera eficiente y productiva.

¿Qué Sucede en el Cerebro Durante el Flujo?
Cuando entramos en un estado de flujo, ocurren varios cambios significativos en nuestro cerebro:
- Aumento de la Conexión Neuronal: Durante el flujo, se activan áreas del cerebro asociadas con la atención y el control, como el córtex prefrontal. Esta área es crucial para la toma de decisiones y la resolución de problemas. La neurociencia sugiere que las conexiones neuronales se vuelven más eficaces, permitiendo que las ideas fluyan libremente.
- Liberación de Neurotransmisores: El flujo está asociado con la liberación de neurotransmisores como la dopamina, que mejora el estado de ánimo y la motivación. Esto provoca una sensación de placer y satisfacción, reforzando la actividad.
- Reducción de la Actividad en el Cuerpo Calloso: El cuerpo calloso, que conecta los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro, se vuelve menos activos. Esto permite una integración más fluida de las emociones y el razonamiento lógico, facilitando la creatividad.
La Mente y el Flujo
Desde una perspectiva propiamente mental, el flujo implica una concentración intensa y una eliminación de distracciones. Esto puede traducirse en los siguientes beneficios:
Disminución de la Autoconciencia: En el estado de flujo, las preocupaciones sobre el rendimiento personal disminuyen, permitiendo que la persona se concentre completamente en la tarea que está ejecutando en ese momento, sin preocuparse por el pasado o por el futuro. En este estado, la mente vive el ahora, y se entrega completamente al estado presente.
Optimización del Tiempo: La percepción del tiempo cambia; a menudo, el tiempo parece desvanecerse, lo que permite sumergirse completamente en la experiencia de una actividad puntual, ya sea en el trabajo o en un momento especial con nuestros seres queridos.
Problemas de Resistirse al Flujo
Resistirse al “flujo de la vida” puede llevarte a varios problemas que afectan tu bienestar y tu productividad:
Estrés y Ansiedad: La lucha contra el flujo puede generar una sensación de agotamiento, frustración y ansiedad, ya que la mente objetiva intenta siempre controlar aquellas situaciones que deberían fluir naturalmente. Esa sensación de frustración también puede afectar y deteriorar las relaciones con las personas que nos rodean, ya sean colegas, socios, clientes o incluso familia.
Bloqueos Creativos: La falta de fluidez puede resultar en una disminución significativa de la creatividad, ya que la mente se cierra a nuevas ideas, posibilidades y perspectivas. Esto se traduce en menos ideas de negocios y proyectos, menos propuestas creativas, menos capacidad de ampliar las perspectivas para afrontar los desafíos y retos.
Desconexión: Resistirse al flujo puede causar una desconexión entre el cuerpo y la mente, resultando en fatiga física, mental y emocional.
La Perspectiva Taoísta del Flujo
Desde una perspectiva taoísta, el flujo se asemeja a la idea de «wu wei», o la acción sinesfuerzo. Este concepto sugiere que la verdadera maestría surge cuando nos entregamos completamente a la experiencia presente, fluyendo con la corriente de la vida en lugar de resistirla. Al igual que el agua que encuentra su camino a través de un río, podemos aprender a adaptarnos y a fluir con los desafíos y oportunidades que se nos presentan.

Ideas Clave de Flow
Mihaly identifica varios elementos que caracterizan el estado de flujo:
- Desafío vs. Habilidad: Para entrar en flujo, la actividad que deseas realizar debe ofrecer un equilibrio entre desafío y habilidad. Ya que, si la tarea es demasiado fácil, te aburrirás; si es demasiado difícil, te sentirás ansioso. Por lo tanto, encontrar ese punto óptimo es clave.
- Concentración Total: El flujo requiere una atención plena. En Flow, te sumerges completamente en la actividad, dejando de lado distracciones y preocupaciones externas. Lo que Chris Bailey identificaría como “Hyper-Focus”.
- Objetivos Claros: Tener metas claras y alcanzables en la actividad que realizas ayuda a mantener el enfoque y proporciona una dirección.
- Feedback Inmediato: Recibir retroalimentación instantánea sobre tu desempeño, ya sea positiva o negativa, es crucial para ajustar y mejorar tu flujo.
A continuación, te dejo 2 ejercicios para ayudarte a entrar en este estado. El primero está orientado a reprogramar tu enfoque hacia el flujo y el segundo, es una adaptación de una práctica sencilla de mindfulness o atención plana, el cual, te ayudara a arrancar tu día con la mente centrada en el presente.
Ejercicio 1: Paso a Paso para Programar el Enfoque del Flujo:
- Identificación de Creencias: Reflexiona sobre tus creencias limitantes que te impiden entrar en flujo. Identifícalas y escríbelas. No te saltes este parte de “la formula”.
- Reformulación: Toma cada creencia limitante y reformúlala en una afirmación positiva. Por ejemplo, cambia el “No soy tan creativo como quisiera” por una afirmación como “Siempre soy capaz de generar ideas originales”. O puedes identificar una creencia como “Tal o cual situación no me dejan fluir en la vida” y transfórmala por un “Yo me adapto a cualquier situación y cualquier escenario, y me dejo fluir conscientemente con la corriente de la vida”.
- Visualización: Cierra los ojos y visualiza una situación en la que vivas una experiencia de flujo perfecto. Imagina cada detalle y aprecia cómo se siente estar inmerso en esa experiencia.
- Anclaje: Elige un gesto sencillo como tocarte el pulgar con el índice, o bien tocarte el corazón con la palma de tu mano derecha. Solo ten en cuenta que este gesto te debe invitar a sumergirte en un estado de flujo. El anclaje empezará a generar conexiones y asociaciones nuevas. Realiza este gesto mientras visualizas tu experiencia de flujo. Con el tiempo veras que cuando necesites generar ideas, ya sea para dar un discurso o escribir un informe, elaborar un nuevo proyecto, o cualquier otra necesidad, ese gesto (anclado) activará tu cerebro para entrar en
ese estado. - Repetición: Trabaja con afirmaciones diariamente. Repitelas en voz alta y usa tu gesto de anclaje para reforzar la conexión. Cada mañana, establece una o varias intensiones que te recuerden fluir con tus actividades y tus metas. A continuación, te dejo algunas rdeclaraciones poderosas:
– «Hoy me permitiré disfrutar del proceso».
– “Soy un canal de creatividad y productividad.”
– “Cada día, me entrego más al flujo de la vida.”
– “Disfruto del proceso y confío en mi capacidad de adaptarme.”
– “Cada desafío al que me enfrento es una oportunidad para crecer y fluir.”
Estas simples afirmaciones tienen un efecto Poderoso en tu mentalidad y por ende, en tus circunstancias.

Ejercicio 2: Mindfulness para Tomar Conciencia del Flujo de la Vida
Cuando se habla de mindfulnes o conciencia plena, siempre se vincula con la idea de vivir en el estado presente y abordar cada experiencia con una apertura sensorial. Acá les dejo un sencillo ejercicio de atención plena que puedes realizarlo en cualquier momento, pero recomiendo hacerlo por las mañanas para activar tu día, o bien, puedes hacerlo previo a alguna actividad que requiere la generación de ideas creativas.
Toma nota de las siguientes pautas:
Preparación: Encuentra un lugar tranquilo donde no te interrumpan por unos 10 o 15 minutos. Siéntate cómodamente con la espalda recta y las palmas de tus manos sobre los muslos. Relájate.
Respiración Consciente: Cierra los ojos y lleva tu atención a la respiración. Visualiza el aire y la energía “pránica” que contiene. Siéntela como una luz viviente de color amarilla y brillante. Siente una ligera sensación de calor producto de la propia vitalidad energética del aire. Ahora inhala profundamente por la nariz, sintiendo cómo el aire llena y revitaliza tus pulmones, retiene unos cuantos segundos y exhala muy lentamente por la boca. Repítelo al menos unas 4 o 5 veces. Luego continua otra serie inhalando por la nariz, expandiendo tu cavidad torácica y reteniendo el aire unos segundas más. Ahora exhala muy lentamente solo por la nariz. Haz esto durante unos minutos más. 5 o 7 repeticiones bastaran.
Escaneo Corporal: A medida que continúas respirando, haz un escaneo corporal. Comienza desde la cabeza y baja lentamente, prestando atención a cualquier tensión o incomodidad en cada área. Imagina que, con cada exhalación, toda tensión se disuelve. Siente como se revitaliza y se fortalece cada parte de tu cuerpo, tus músculos, tus huesos y especialmente tus órganos vitales, a medida que vas poniendo tu atención en cada uno de ellos. Recuerda esta premisa: “La energía sigue la atención. La energía fluye hacia donde se dirige tu atención”. Consciente de ello, escanea primero tu sistema óseo desde la parte superior hasta la punta de los dedos de los pies. Siente como vibra cada célula de tus huesos. Luego, continua con todos tus músculos, desde la parte superior hasta la inferior. Nuevamente, visualiza fluir la intensa luminosidad por cada fibra de tus músculos. Siente el calor y la vibración.
Ahora recorre con tu atención todos tus órganos vitales: Visualiza el flujo de luz radiante y siente un calor y un ligero hormigueo recorriendo cada parte de tu cerebro, fluyendo por las glándulas pineal y pituitaria, luego lleva
esa luz hacia tus ojos y los nervios ópticos; recorre el interior del oído y cada parte de tu rostro. Lleva esa luz relajante por tu cuello y el interior de la garganta. Ilumina la glándula tiroides. Recorre con esa energía los brazos hasta las palmas de las manos. Repite el proceso con tus pulmones y el corazón, luego con el plexo solar y todos los órganos abdominales. Posteriormente ilumina la zona del sacro y baja lentamente por los muslos, rodillas, pantorrillas y pies. Siente como se iluminan, se revitalizan y vibran con fuerza cada una de las células de tu cuerpo.
Conexión con el Momento Presente: Al terminar ese escaneo corporal, mantén por unos instantes más tu mente en un estado perfecto de plenitud, disfrutando de esa sensación de bienestar en el momento presente. Disfruta ese silencio unos momentos más. Luego, pregúntate: “¿Qué actividad me hace sentir que estoy en un estado de perfecto flujo?” o bien, “¿En el momento actual de mi vida, en qué actividad necesito activar ese estado de flujo para potenciar mi productividad?” Ten en mente, que esto puede ser un pasatiempo, alguna parte clave del trabajo, un proyecto de negocios en específico, la escritura de un artículo o un libro, o incluso puede que necesites fluir mejor en las interacciones con las demás personas. Permite que esta actividad surja en tu mente.
Visualización de Flujo: Ahora, visualiza cómo sería estar inmerso en esa actividad. Imagina todos los detalles: cómo te sientes, lo que ves, lo que escuchas y cómo fluye la energía a través de ti. Siente esa sensación de conexión y satisfacción.
Reflexión: Al finalizar, tómate un momento para reflexionar sobre esta experiencia. ¿Cómo puedes incorporar más de esta sensación de flujo en tu vida diaria?

Permítete fluir con la Vida
Entrar en un estado de flujo es un arte que requiere práctica y autoconocimiento. Al integrar la meditación, la atención plena y la reprogramación de creencias en tu vida, puedes cultivar esta experiencia transformadora. Al hacerlo, no solo mejorarás tu rendimiento personal y profesional, sino que también disfrutarás de un sentido más
profundo de propósito y satisfacción.
Entrar en un estado de flujo no solo es una experiencia placentera, sino que también es fundamental para alcanzar nuestro mayor potencial como seres humanos. Permítete fluir, y observa cómo tu vida se transforma en un viaje más significativo y gratificante.
Así que, ¡deja que tu vida fluya! Permítete entregarte a las actividades que amas y descubre la magia de vivir en el presente. Con cada paso, te acercarás más a una existencia plena y significativa.
Por Moshe Pineda


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