La Magia del Hábito: Cómo Alcanzar Tus Objetivos Más Elevados Mediante el Cultivo Consciente de los Hábitos.

“Somos lo que hacemos repetidamente. La Excelencia, entonces, no es un acto; es un hábito”. Aristóteles

Ya sea en las antiguas filosofías o en los recientes avances de la neurociencia, escuchamos que los hábitos son el corazón de nuestra vida diaria y, a menudo, se consideran los mayores impulsores o bloqueadores de nuestros objetivos. Cada acción repetida, por insignificante que parezca, suma o resta de nuestro potencial y éxito a largo plazo. Por lo tanto, erradicar malos hábitos y reemplazarlos por otros que alineen nuestras acciones con nuestras metas más elevadas es la clave para vivir una vida más balanceada, productiva y enfocada. En este artículo, exploraremos cómo lograrlo, apoyándonos en algunas ideas que promueve la neurociencia, así como de estrategias probadas de transformación de hábitos, de modo que puedas tener alguna luz para optimizar tu enfoque tanto en lo laboral como en tus aspiraciones personales.


¿Por Qué los Malos Hábitos Tienen Tanto Poder Sobre Nosotros?

¿Cuántas veces te has fijado una meta o un propósito importante ya sea para mejorar tu salud, tu carrera profesional o para tu desarrollo personal, y al cabo de unos días abandonas la carrera? ¿Qué fue lo que realmente ha pasado con tu determinación? ¿Acaso la motivación inicial duro muy poco? ¿Necesitabas más combustible? ¿Será que es culpa de la falta de disciplina? ¿La constancia no es una de tus virtudes de nacimiento? ¿Has culpado a factores externos o distracciones? Déjame decirte que la causa de todo ello puede estar en tu propio sistema de hábitos.

Los malos hábitos como la procrastinación, la fragilidad ante las distracciones constantes o la falta de estructura suelen tener una raíz común en la recompensa inmediata que ofrecen.

Quedarse en cama hasta las 9:00 am ofrece mejores comodidades para tu cuerpo, que ser parte del “Club de las 5 de la Mañana”, y tener que luchar contigo mismo para iniciar con una nueva rutina de ejercicio y meditación; incluso si tratas de salir a buscar nuevas oportunidades, trabajar en tus proyectos y para ello debes enfrentarte a la terrible monotonía del lidiar con tráfico para iniciar tus labores.

Dichos populares como “Más vale viejo conocido que nuevo por conocer” o aquel que reza “Mas vale pájaro en mano que cien volando”, o “es mejor ser cabeza de ratón que cola de león”, evidentemente refuerzan el patrón para mantenerse en la zona de confort e incluso, sentirse satisfecho, conforme y pleno, con estándares mediocres o muy por debajo de tu potencial. Los placeres inmediatos y fáciles que ofrece la zona de confort superan a la incertidumbre que puede significar las infinitas posibilidades que te ofrece la zona de aprendizaje o ir un poco más allá, a la zona de “pánico”. Como todos sabemos es saliendo de esa primera barrera donde se encuentra el éxito, las victorias, la prosperidad y el verdadero desarrollo personal.

Como has podido intuir, son los hábitos que realizamos de manera consciente o inconsciente los que te mantienen anclado en esa limitada y oscura zona de confort.

Por ejemplo, la satisfacción inmediata de degustar una hamburguesa doble carne, triple queso, extra tocino, no es comparable al “sacrificio” que representa llevar una dieta nutritiva y balanceada. Por su parte, si lo vemos de otra perspectiva, para una empresa, la sensación de seguridad que le proporcionan una lista de clientes fija, estable pero limitada, puede ser preferible ante un escenario de incertidumbre, donde tienen que atreverse a realizar esfuerzos adicionales para implementar una nueva estrategia de ventas y destinar recursos para obtener y afianzar nuevos clientes potenciales. Así como existen los hábitos personales, también se puede hablar de hábitos organizacionales.

Diversos estudios de neurocientíficos renombrados, explican este fenómeno denominado como el “circuito de recompensa”, donde sustancias como la dopamina nos impulsan a repetir conductas que proporcionan una satisfacción rápida. Este sistema, aunque útil para la supervivencia, puede generar patrones negativos cuando buscamos gratificación instantánea en lugar de trabajar en nuestros objetivos más elevados.

El célebre psicólogo William James, considerado el pionero de la psicología funcional en América, sostenía desde finales del siglo XIX, que para crear o fijar un hábito se necesitaban al menos 21 días constancia. Esto se debía a que nuestro cerebro asimila los cambios de forma gradual, por lo que es necesario repetir el mismo gesto o rutina durante ese tiempo, para que se almacene como hábito. Esto aplica tanto para los buenos hábitos, como para aquellos nocivos o limitantes.

Entender el poder de los hábitos y cómo funcionan en nuestro cerebro es el primer paso para liberarnos de aquellos que nos mantienen atados a patrones limitantes.


Cómo Erradicar los Malos Hábitos: Estrategias Basadas en Neurociencia

Si deseas despertar tu potencial innato para alcanzar tus metas y propósitos, aquí te ofrecemos algunos sencillos pero transformadores consejos:

  1. Identifica el “Por Qué” de tus Hábitos.
    Pregúntate por qué repites una conducta indeseada. Por ejemplo, si procrastinas, es decir, pospones constantemente tus tareas que habías dicho que realizarías, puede ser que evites la incomodidad del trabajo o el miedo al fracaso. Debes armarte de suficiente valentía para tener ese dialogo franco y honesto contigo mismo.  Si has identificado que tienes un bajo nivel de productividad pregúntate el “por qué” de dicha tendencia. Si reconoces que tu mente divaga constantemente en ciertos entornos o ante ambientes específicos, es momento de hacerte las preguntas claves para identificar la raíz. O si recaes en acciones o tendencias indeseadas. Identifícalo, acéptalo, analízalo para determinar cuál podría ser las posibles causas o detonantes, y finalmente afróntalo con madurez. Al identificar la raíz del hábito, puedes empezar a abordarlo desde una perspectiva de resolución. Recuerda el bucle del hábito, donde parte de una señal o disparador, para dar lugar a una conducta o comportamiento, y concluye con una recompensa. Por ende, ser consciente de tus pensamientos y sentimientos, te permite identificar cual es la señal o disparador. Identificando “por qué” puedes abordarlo desde su raíz.  
  2. Utiliza el Poder de los “Triggers” o Desencadenantes. Según James Clear, cada hábito tiene un desencadenante. Identificar esos triggers puede ayudarte a evitarlos o cambiar la secuencia de tu respuesta. ¿Revisas el teléfono al escuchar una notificación? Puedes, por ejemplo, silenciar las notificaciones mientras trabajas.
  3. Reemplaza el Hábito en Lugar de Eliminarlo. La neurociencia sugiere que es más fácil reemplazar un hábito que erradicarlo por completo. Si sientes la necesidad de distracción, en lugar de revisar redes sociales, intenta sustituirlo por algo positivo, como hacer una breve pausa para meditar o leer algo relacionado con tus aspiraciones personales.

Siembra y Cosecha: Implantar Nuevos Hábitos que Impulsen tus Objetivos más Elevados

La filosofía y la neurociencia coinciden en que el cambio de hábitos es posible cuando se hace de manera gradual y constante. A continuación, algunas estrategias para construir hábitos alineados con un propósito de vida más profundo:

  1. Empieza con “Mini-Hábitos”
    Si deseas crear el hábito de la meditación, empieza con tan solo dos minutos al día. Diversos estudios muestran que hábitos pequeños, aunque parezcan mínimos, son más sostenibles a largo plazo y tienden a convertirse en rutinas fuertes con el tiempo.

2. Usa la Visualización para Consolidar el Cambio
Desde las diferentes corrientes del nuevo pensamiento a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, hasta diferentes aplicaciones terapéuticas contemporáneas la han promovido insistentemente bajo diferentes enfoques. Incluso, en la moderna programación neurolingüística (PNL), la visualización es una técnica poderosa para implantar nuevos hábitos. Simplemente visualízate actuando con ese nuevo hábito ya instalado: imagina los detalles, el lugar, el momento. Este proceso condiciona al cerebro a adaptarse a ese comportamiento.

Desde un punto de vista más científico, la visualización creativa, se percibe como el proceso de cognitivo de generar intencionalmente, imágenes mentales, simulando o recreando experiencias de percepción bajo todas las modalidades sensoriales. Con ello tu “yo objetivo” asume de que ese nuevo patrón ya está instalado en tu sistema, modificando en consecuencia aquellos sentimientos y emociones asociados. Con breves pero intencionados ejercicios de visualización creativa, experimentaras un beneficio fisiológico, psicológico e incluso social del nuevo hábito instalado.

3. Apóyate en Anclas y Recompensas
Un ancla es una actividad ya existente que te recuerda practicar el nuevo hábito. Por ejemplo, si deseas ser más productivo, podrías hacer una pequeña rutina de estiramientos antes de comenzar cada jornada. Agregar una recompensa tras cada éxito refuerza la satisfacción de cumplir el nuevo hábito.


Alinear tus Hábitos con un Propósito Elevado

Construir un sistema de hábitos alineado con metas elevadas genera coherencia en cada aspecto de tu vida. A continuación, te damos algunas estrategias para enfocar tus hábitos hacia un propósito más elevado:

Define tus Valores y Propósitos
Anota tus valores y tus propósitos. Pregúntate sinceramente: ¿Qué quieres lograr a largo plazo y qué principios quieres mantener en tu vida? ¿Qué nuevas cualidades deseas despertar y desarrollar en tu vida? ¿Qué nuevos atributos físicos, intelectuales y emocionales debes perfeccionar o mejorar en tu personalidad para que estén más alineados con el propósito de tu vida? Recuerda que los hábitos positivos se integrarán mejor cuando estén en sintonía con lo que valoras y con lo que aspiras realizar en tu futuro.
 
Diseña una “Declaración de Intención”
Tener una declaración de intención (o misión personal) actúa como recordatorio diario de hacia dónde te diriges. Esta afirmación consciente de propósito, ya sea en un diario o en una nota visible, te ayuda a mantener tu enfoque y estimula tu motivación.
 
Revísalos y Ajusta Tu Camino
La vida cambia, y tus hábitos y metas pueden evolucionar. Dedica un tiempo semanal o mensual para evaluar si tus acciones siguen alineadas con tus metas más profundas y si hay algo que necesitas ajustar.

Hábitos que Conducen a una Vida con Propósito y Balance

Vivir una vida equilibrada entre las aspiraciones personales y laborales requiere trabajar conscientemente en los hábitos que construyen tu día a día. La clave no está solo en eliminar conductas indeseadas, sino en construir aquellas que nos conecten con nuestras metas más significativas. No necesitas ser un experto en neurociencia, filosofía o PNL para diseñar tu propia rutina de hábitos que te lleven a una vida llena de propósito y armonía, donde cada acción te acerque a la versión más plena y auténtica de ti mismo.

Por Moshe Pineda

Una respuesta a “La Magia del Hábito: Cómo Alcanzar Tus Objetivos Más Elevados Mediante el Cultivo Consciente de los Hábitos.”

  1. […] un artículo anterior de Nous Effect sobre “La Magia del Hábito”, aseguramos que aquellas actitudes y tendencias inconscientes que consideramos como malos hábitos, […]

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